Byron Pernilla

La señora de la silla de ruedas

Cada que salía le veía, un día en aquella esquina, otra, en esa parada de bus, a veces la acompañaba un niño. Era ya una señora, quizá unos 45 años, siempre maquillada, en su silla de ruedas extendía la mano a los transeúntes y automovilistas. Los conductores le daban monedas, mientras ella les agradecía por su nombre, era como un personaje popular. ¿Qué sentía? Lo más seguro era humo. ¿Por qué lo hacía? -¡Por haragana lo más probable!- pensé.Leer más »La señora de la silla de ruedas

Si tuvieses solo un disparo

Es aquella colonia que por tener calles de tierra y no tener drenajes, se conoce como “Zona Roja”, o sea, no te llevan pizza a tu casa. El último repartidor que entró, salió sin moto. Es de madrugada, en la oscuridad profunda de ese cuarto, se oye gente pasar por la calle, el murmullo denota personas presurosas al trabajo, el presagio que el amanecer está cerca, por fin terminará esa… Leer más »Si tuvieses solo un disparo

Un día de furia

Sabía del comunismo, no me gustaba, pero me dolía estar en un sistema que por huir del totalitarismo, toleraba tiranos crueles y déspotas. Un buen día, resultó que le subirían al valor del pasaje en bus, la USAC salió a protestar y yo era uno de los líderes del instituto, tendría unos 15 años, estudiaba en el Central para Varones en ciudad de Guatemala. Nunca me gustaron los golpes, pero… Leer más »Un día de furia

Buena gente

Cruzar la ciudad en auto al medio día, y hacerlo en época de verano, es algo tortuoso, al menos en el insufrible tráfico de mi ciudad. Este sábado acudíamos a una capacitación que daríamos a una PCD, una oportunidad para superarse. En la calle es impresionante ver como muchas personas se chamuscan literalmente al vender cualquier cosa en cada esquina; algunos piden dinero por sus malabares, otros por unas rosas, golosinas, y los hay por la edad o discapacidad.Leer más »Buena gente

Una chica sentada en las piernas de un chico en silla de ruedas. Fotografía antigua y muy difusa

Loca historia de amor en silla de ruedas

La tarde que menguaba era fresca, el vaivén de las personas era lo de costumbre, puestos a la mesa de aquel restaurante al aire libre, veíamos como las luces poco a poco se encendían para dar la bienvenida a esa enigmática dama llamada noche, a veces alegre y otras muy triste. Envueltos en aquel aroma artificial de café (algunos implementan aromatizantes y otros “decoran” el local con sacos de café), la sinceridad afloró como mis ganas de un cubilete, ha…que rico mojarlo con café.Leer más »Loca historia de amor en silla de ruedas

5125 mi objeción y apoyo

Lamentablemente no pude asistir a la discusión del aspecto laboral dentro de la iniciativa 5125, en donde se plasmó un 5% de obligatoriedad del estado en la contratación de PCD, así como un mínimo forzoso del 3% en el sector privado. En su totalidad la iniciativa concuerda en un 75%, aproximadamente, con la planteada en 2014, que presenté a la comisión de Salud del Congreso, y en la que tuve la oportunidad de participar junto a la Licda. Rosaidalia Aldana, quien fue la principal impulsadora.Leer más »5125 mi objeción y apoyo

Amores en silla de ruedas

cc55Conversaba con amigas y amigos en silla de ruedas sobre el día del cariño, de cómo hay tantas diferencias en el enamoramiento de nosotros, incide si adquiriste tu discapacidad o fue congénita, si tenías o no pareja al adquirirla, si te enamoras de otra PCD o alguien sin discapacidad, si eres de familia de dinero o si eres palado como yo.Leer más »Amores en silla de ruedas