El que se enoja, pierde
La paciencia es esa virtud que a veces pasa desapercibida por nosotros los hiperactivos; imagine usted aquella pesadilla en la que no puede moverse, a más desesperación, más sudor… y más fuerte los latidos del corazón.
La paciencia es esa virtud que a veces pasa desapercibida por nosotros los hiperactivos; imagine usted aquella pesadilla en la que no puede moverse, a más desesperación, más sudor… y más fuerte los latidos del corazón.
Hacer algo malo y justificarlo con un objetivo bueno es una constante no solo en la política, sino en muchas personas, como evidentemente muestran las redes sociales. Algunos no entienden el concepto de integridad, se confunde la moral con la ética y en medio de la confusión, la mayoría se indigna.Leer más »El soborno y la alegría por ver sufrir a los delincuentes
Recordando las peripecias que me tocó enfrentar para asistir al funeral de mi padre, creo que lo más difícil fue cuando para llegar al lugar de la sepultura, debieron cargarme en peso con todo y silla de ruedas, fácil sorteamos como 60 tumbas, y como cada una era de diferente construcción, hubo algunas en las que costó mucho subirme y luego bajarme, una aventura ingrata solo superada por el corazón de mis amigos.Leer más »Accesibilidad: ni vivo ni muerto
No sé qué le llamó la atención, esa forma de mirarlo o esa manera suya de atreverse a disfrutar de ese privilegio que muchos ignoran: la vida. ¿Y ella qué le vio? Bueno eso decían todos, pero seguro dinero no era.Leer más »Los atrevidos
Cierta vez escuché a un querido amigo decir que él no tenía sueños, que eso no era para él pues solo pretendía dejarse llevar por la vida. Esta aseveración me impactó, no comprendía cómo alguien no pretendiera nada de la vida. Tiempo después comprendí que la felicidad es algo subjetivo.Leer más »Soñar despierto
Buscar fuera de nuestro ser eso que nos haga feliz no estás del todo mal, somos seres sociales y de costumbres, y a diferencia de otros seres, tenemos la capacidad de tener sentimientos. El clavo es convertir esas cosas externas en obsesiones, en idealizar eso que anhelamos como algo imprescindible para nuestra felicidad.Leer más »Cómo pasar la navidad sin heridas
Cuantas veces hubiésemos querido tener un DeLorean y como Marty McFly, regresar al pasado y evitar esas decisiones que negativamente afectaron nuestras vidas.Leer más »¿Qué cambiarías este año?
De chavo, bueno, de más joven pues jaja, era todo un socialité bananero. Los fines de semana luego de mi trabajo en el negocio de mi padre y de los estudios, mi gran pasión era por salir a bailar, entonces existían la Discotecas Rodantes, que eran unos tipos con un montón de bocinas y luces psicodélicas, equipo con el que hacían “toques” (fiestas de pago) esto en salones de la ciudad y luego, en varios departamentos del país.
Leer más »Cuando no sales de casa en todo un año
Recibí en casa la visita de unos grandes amigos, ellos son practicantes firmes del cristianismo y me hicieron una pregunta qué podría calificarse de religiosa, pero que creo es de profunda filosofía y revelaría mucho de una persona si se contestara con sinceridad.Leer más »¿Si Jesús tocara ahora la puerta qué le pedirías?
Esperan el bus, saber cuántas veces lo han hecho, cuanto tiempo. Aquí en esta ciudad que se gana premios por sus macetas, por verde, por moderna, por tantas cosas que no recuerdo, pero nunca por inclusiva o accesible.Leer más »Un día pesado