Yo antes y después de ti

Escribí hace poco que en algunos casos el haber encontrado un amor (tras adquirir discapacidad) hizo impulsar algún chip dentro de alguno de nosotros, modificando para bien la perspectiva con que veíamos nuestra nueva vida.

Observaba la película “Yo antes de ti”, y sabiendo que era basada en la novelista británica Jojo Moyes, pos como que no esperaba un buen producto a sabiendas que no es lo mismo ver venir a la fea, sino bailar con ella… lo siento por este refrán que tarde o temprano será incorrectamente político. Pero o sorpresa, la trama logra plantear bien la idea, no solo de dignidad, sino, del respeto que debiese tenerse a las decisiones de cada ser humano.

Todos tenemos un ideal para nuestras vidas, es muy exclusivo de cada quien, y sí el amor de pareja no es un ideal que pese tanto, todo se va al caño. Hay quienes encuentran fortaleza en la fe, algunos en la familia y otros tantos en una pareja; nadie de estos ejemplos es más fuerte que el otro, simplemente son diferentes.

Quizá lo criticable del protagonista principal es enamorar a la chica, en la vida real sería muy cruel. Ahora, si yo tuviese esa plata…huuu no sé…mi chica, yo, una playa, piña colada…jeje…por eso Dios le da pan a quien no tiene dientes…jaja sé que algunos ahora me están quemando en sus hogueras mentales.

Ya en serio, para poder llegar a una vida convencional tras un accidente, y que esta conlleve una pareja, lo primero es aceptar que morimos y nacimos a una nueva vida, el no aceptarlo e idealizar lo que nunca volveremos a hacer seguro traerá depresión y ella a buscar una salida. ¿Es criticable el tomar la decisión del suicidio? Pues si a mí me gustará que criticaran mi más caro anhelo, entonces lo criticaría. Yo, con nombre y apellido puedo decir que YO no lo haría, pero quienes han tomado la decisión en la vida real, no tienen más que mis respetos, jamás sabremos que sintieron, que escucharon y de qué forma sufrieron.

Volviendo a lo de la pareja, una de las cosas que más me quedaron grabadas de una chica al declarármele fue: ¿Y cómo le vamos a hacer? Alguna vez escribí que si alguien te dice eso es porque no estabas en sus planes amorosos. Es natural, cuando quieres a alguien no haces esas preguntas, vamos prueba-error, y con la experiencia la vida te va contestando poco a poco…hablaba de vivir en pareja, pero si entendieron que era sobre intimidad, igual aplica jeje.

No podremos funcionar como la mayoría, las cosas son diferentes, pero existe la creatividad, con ella podemos descubrir nuevas formas de sentir y hacer sentir, aunque lo principal seguirá siendo lo que sintamos adentro, eso que nos lleva a sentir que no rodamos, sino volamos cuando nos despedimos de quien nos estruja el pecho con su ausencia.

El amor para una persona usuaria de silla de ruedas es factible, no se trata de ser millonario y casi que comprar una pareja, se trata de tener una vida integral, de hacer interesante lo que otros encuentran aburrido, se trata de saber dónde estás, que quieres, cómo lo conseguirás y como lo sostendrás. En la vida real el amor no tocará tu puerta, no te amará por lo indefenso que te ves (lástima), tampoco será un admirador de héroes con discapacidad. Mi padre me dijo algo que en este momento me acordé: “Si fuera el tata de tu novia, no me importaría lo pobre o discapacitado, vería las ganas de triunfar…” lección aprendida.

Pero igual, si la decisión es darse la oportunidad con el amor, aguas, el que te rompan el chicharrón es una gran posibilidad. Pero cómo todo en la vida, la primera vez es catastrófico, con suerte poco a poco vas retomando, y después otra vez…serás Ross de Friends, jaja. Pero te repones y puede llegar a ser algo sin tanta importancia, por ello el título de esta entrada.

Verdades de la película: en silla de ruedas uno puede conquistar un amor, y que las decisiones ajenas se respetan. La felicidad es subjetiva, y lo que a mí me hace feliz quizá no hace feliz a otros.

Adquirir una discapacidad física, en este caso no poder caminar, es casi morir y nacer de nuevo; el futuro lo determinará un tanto la actitud, pero también intervendrán una serie de factores inmersos en el medioambiente de cada persona, por ello es que somos únicos e irrepetibles.

De Byron Pernilla

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